Qué trabajo hay detrás de la tarifa
Un incendio rara vez se resuelve con una sola visita. El perito del asegurado revisa primero la póliza de incendio y sus adicionales (sismo, daños por agua de extinción, remoción de escombros, gastos de arriendo provisorio), porque buena parte del valor del reclamo depende de coberturas que el asegurado no siempre recuerda haber contratado.
Luego viene el trabajo de terreno: registro fotográfico antes de la demolición, inventario de contenidos, mediciones de la estructura, levantamiento de daños por humo y hollín en recintos que no se quemaron. Con esa base el perito arma un presupuesto de reposición, reúne facturas, cotizaciones y planos, y discute partida por partida con el liquidador designado por la aseguradora.
Los honorarios cubren además el seguimiento: respuesta a requerimientos de antecedentes, revisión del preinforme y, si corresponde, preparación de la impugnación del informe de liquidación. Esa última etapa suele ser la que más horas consume y la que más conviene dejar explícita en el contrato.
- Lectura de la póliza, condiciones particulares y adicionales
- Inspección, inventario y registro de evidencias
- Valorización de estructura, contenidos y existencias
- Negociación técnica con el liquidador
- Revisión del informe final y eventual impugnación
Tramos orientativos en UF para incendios
En Chile no existe un arancel oficial para el perito que contrata el asegurado. Lo que se observa en el mercado es una lógica decreciente: cuanto mayor es el monto del daño, menor el porcentaje aplicado. La tabla de esta página resume un orden de magnitud indicativo, no oficial, expresado en Unidades de Fomento porque es la unidad en la que se suelen fijar las sumas aseguradas de inmuebles.
Los porcentajes pueden moverse hacia arriba en siniestros con muchos contenidos dispersos, archivos contables quemados o daños estructurales que exigen ingeniería, y hacia abajo cuando el inmueble es simple y la documentación está ordenada.
| Monto del daño | Honorarios indicativos | Comentario |
|---|---|---|
| Hasta 500 UF | 10 % a 12 % o forfait | Suele aplicarse un mínimo |
| 500 a 2.000 UF | 8 % a 10 % | Viviendas y locales pequeños |
| 2.000 a 5.000 UF | 6,5 % a 8 % | Comercio con existencias |
| 5.000 a 15.000 UF | 5 % a 6,5 % | Edificios y pymes |
| 15.000 a 50.000 UF | 3,5 % a 5 % | Plantas y bodegas |
| Más de 50.000 UF | 1,5 % a 3,5 % | Negociado caso a caso |
Importes orientativos, a confirmar con cada perito.
Porcentaje, forfait u horas: tres formas de cobrar
La fórmula más extendida es un porcentaje. Lo decisivo es sobre qué se aplica: sobre el daño total reclamado, sobre la indemnización finalmente pagada o solo sobre la diferencia que el perito logra por encima de la primera oferta de la compañía. Un 8 % sobre el total no tiene nada que ver con un 20 % sobre el mayor valor obtenido; conviene simular ambos escenarios antes de firmar.
El forfait o precio cerrado aparece en incendios acotados, como una cocina o un departamento con daños parciales, donde el trabajo es previsible. El cobro por hora o por jornada se usa más para asesorías puntuales: revisar un informe de liquidación ya emitido, preparar una impugnación o acompañar una reunión.
Mínimos, IVA y gastos aparte
Muchos profesionales fijan un honorario mínimo, expresado en UF, para no trabajar a pérdida en reclamos pequeños. Si el perito factura como empresa, sobre el honorario se agrega IVA del 19 %; si emite boleta de honorarios, opera la retención correspondiente. Pregunte siempre si las cifras propuestas son netas o brutas.
Revise también qué gastos se cobran por separado: traslados fuera de la ciudad, informes de ingenieros estructurales, peritajes eléctricos para determinar el origen del fuego, tasaciones de maquinaria o traducciones de documentos.
¿Su póliza paga los honorarios del perito?
Los honorarios del liquidador designado son de cargo de la aseguradora. Los del asesor que usted contrata, en cambio, normalmente no lo son, salvo que la póliza incluya una cobertura de gastos de asesoría o de honorarios profesionales para preparar el reclamo, algo más frecuente en pólizas comerciales e industriales que en seguros de hogar.
Cuando esa cobertura existe, suele tener un tope en UF o en porcentaje de la indemnización y condiciones de uso: aviso previo a la compañía, profesionales habilitados o gastos razonables y acreditados. Lea esa cláusula con su perito antes de firmar el mandato, porque puede cambiar por completo el costo neto.
Tres tamaños de incendio, tres realidades de costo
En un incendio menor, por ejemplo daños por 300 UF en una vivienda, el porcentaje parece alto porque la visita, el inventario y la negociación requieren casi el mismo tiempo que en un caso mediano. Un 10 % implicaría unas 30 UF más impuestos; muchas veces aquí conviene más un forfait o simplemente revisar si el reclamo justifica un asesor.
En un siniestro medio, digamos 3.000 UF en un local comercial con existencias, un 7 % equivale a unas 210 UF. Si el perito logra que se reconozcan existencias o gastos de remoción omitidos en la primera propuesta, la diferencia suele compensar el costo.
En un gran incendio industrial de 40.000 UF, el porcentaje cae, por ejemplo al 3,5 %, pero el monto absoluto ronda las 1.400 UF. En estos casos es razonable negociar tramos escalonados, un tope máximo o un componente fijo más un porcentaje sobre el mayor valor obtenido. Todas estas cifras son ejemplos ilustrativos.
Ejemplo de cálculo por tramos
Algunos contratos aplican el porcentaje de cada tramo solo a la porción del daño que cae en él, como un impuesto progresivo. Otros aplican el porcentaje del tramo final a todo el monto. Con 3.000 UF, la primera fórmula da un resultado claramente más bajo que la segunda; exija que el mandato diga cuál se usa.
Comparar cotizaciones y leer el mandato sin sorpresas
Pida al menos dos propuestas por escrito con la misma base de cálculo, para comparar números equivalentes. Desconfíe de quien promete una indemnización determinada antes de ver la póliza y el lugar: nadie puede garantizar lo que pagará la aseguradora.
Un buen mandato define el alcance, la base y el porcentaje, el mínimo, los impuestos, los gastos reembolsables, la forma de pago y qué ocurre si usted decide terminar el encargo a mitad de camino o si el reclamo termina en arbitraje.
- Base de cálculo: daño total, indemnización o mayor valor
- Tope máximo de honorarios en UF
- Cláusula de término anticipado
- Tratamiento de anticipos y pagos parciales de la compañía
- Experiencia acreditable en incendios similares
Organismos que ofrecen este servicio
- McLarens: Red internacional de ajuste de siniestros que cubre el mercado latinoamericano, en particular para riesgos comerciales y complejos.
- Defensoría del Asegurado (DDA): Defensor del asegurado chileno que permite a los asegurados presentar en línea un reclamo contra su aseguradora tras una disputa por un siniestro.
- CMF - Comisión para el Mercado Financiero: Regulador financiero chileno que supervisa a los liquidadores de siniestros y recibe reclamos de los asegurados contra aseguradoras, corredores o liquidadores.
- Crawford & Company Chile: Oficina chilena de una red global de ajuste de siniestros, ampliada mediante la adquisición de una empresa local de siniestros.
Enlaces externos facilitados a título informativo; compruebe las condiciones directamente con cada organismo.
Preguntas frecuentes
¿El liquidador de la compañía me cobra algo?
No. Sus honorarios son de cargo de la aseguradora. Lo que usted paga es el asesor o perito que contrata por su cuenta para defender su reclamo.
¿Puedo pagar solo si el perito consigue más dinero?
Sí, algunos profesionales aceptan cobrar un porcentaje sobre el mayor valor obtenido respecto de la primera oferta. Suele ser un porcentaje más alto y conviene fijar claramente cuál es la cifra de referencia.
¿Los honorarios incluyen IVA?
Depende de cómo facture el profesional. Pregunte si la propuesta es neta y si se suma IVA del 19 % o se trata de una boleta de honorarios con retención.
¿Cuándo no vale la pena contratar un perito?
Cuando el daño es pequeño, la cobertura es clara y la oferta de la compañía ya cubre su presupuesto de reparación. En esos casos una revisión puntual por horas puede bastar.
Un incendio grande justifica casi siempre un asesor propio, pero el valor real de ese apoyo depende de un mandato claro. Use estos rangos de expertdassure.com como punto de partida para comparar y negociar.
